
Mi trabajo nace de una formación en diseño de interiores y de una atención constante a las sutilezas de lo cotidiano. Durante años, el espacio fue mi primer territorio creativo; hoy sigue siendo la raíz desde la cual pienso la atmósfera, la luz y la manera en que los lugares se habitan y se sienten.
Me atraen el ritmo, las proporciones y los márgenes, pero me interesa aún más lo que ocurre cuando la vida desborda esas estructuras. Trabajo desde ahí: traduciendo conceptos en narrativas visuales. Me interesa más revelar la textura de lo vivido que la superficie pulida de las cosas.